Meteoro que sorprendió a Sonora no representó un riesgo significativo
El astrofísico Alfredo Manríquez estimó que el objeto pudo medir entre 10 centímetros y un metro y consideró que probablemente era un cuerpo rocoso que se desintegró en la atmósfera.
El fenómeno observado el domingo en distintos puntos de Sonora pudo corresponder a un cuerpo rocoso de entre 10 centímetros y un metro de diámetro que ingresó a la atmósfera y comenzó a desintegrarse, estimó Alfredo Manríquez Rangel, astrofísico y encargado del Observatorio del Centro Ecológico de Sonora.
El especialista explicó que los meteoros son fenómenos comunes y que diariamente llegan a la Tierra alrededor de 48 toneladas de material espacial, aunque la mayoría pasa desapercibida debido a su pequeño tamaño.
Señaló que muchas de las partículas que ingresan a la atmósfera son tan pequeñas que se desintegran durante su recorrido y, cuando son visibles, producen el destello conocido como estrella fugaz.
"Las estrellas fugaces que vemos son más o menos del tamaño de un micrómetro, o sea, son objetos muy pequeños como partículas de polvo", explicó.
¿Qué pudo observarse en Sonora?
Sobre el fenómeno reportado el domingo, Manríquez Rangel estimó que el objeto pudo tener un diámetro de entre 10 centímetros y un metro.
Por sus características, consideró que probablemente se trataba de un cuerpo rocoso que comenzó a desintegrarse al ingresar a la atmósfera.
El astrofísico también planteó como hipótesis que el fenómeno pudiera estar relacionado con la lluvia de meteoros Épsilon Perseidas, que ha sido visible durante los últimos días.
Los reportes de habitantes de distintos puntos del estado señalaron la presencia de un destello en el cielo y posteriormente un fuerte estruendo, principalmente en zonas del noroeste de Sonora.
¿Qué tan peligroso puede ser un meteoro?
Manríquez Rangel explicó que la peligrosidad de estos objetos depende principalmente de su tamaño y de las condiciones en las que ingresen a la atmósfera.
Indicó que los objetos menores a un metro no representan un riesgo significativo. Sin embargo, uno de aproximadamente un metro podría provocar daños a infraestructura, romper cristales y causar lesiones por una onda expansiva si explotara cerca de una ciudad.
A partir de los 10 metros, señaló, un objeto puede ser potencialmente peligroso para una ciudad, mientras que cuerpos de más de 100 metros pueden representar un riesgo significativo para los seres humanos.
"Lo que es raro, principalmente, es observarlos sobre zonas pobladas. Van a seguir cayendo, van a seguir ocurriendo, pero pues no son de peligro esto que acaba de ocurrir", concluyó.
Difícil predecir su llegada
El especialista señaló que este tipo de fenómenos son difíciles de predecir debido a la falta de monitoreo suficiente del cielo.
Explicó que hasta ahora únicamente se han detectado 13 objetos antes de que lleguen a la atmósfera, algunos apenas unas horas antes de su ingreso.
Por ello, la mayoría de estos fenómenos son identificados hasta que son observados desde la Tierra o cuando generan algún efecto perceptible, como un destello o un estruendo.













