Esto ocurre cuando una persona muere sin testamento

Morir sin testamento puede iniciar una sucesión legítima y generar conflictos familiares por la distribución de los bienes.

Aunque muchas personas consideran que hablar de un testamento es un tema lejano o incómodo, dejar definida legalmente la voluntad sobre el patrimonio puede evitar conflictos familiares y procesos sucesorios que pueden prolongarse durante años.

El notario público Alfredo Ortega López, en Guaymas, explicó que el testamento es un acto personal, libre y revocable mediante el cual una persona establece legalmente cómo desea que se distribuyan sus bienes después de su fallecimiento.

¿Qué pasa si no hay testamento?

Ortega López explicó que cuando una persona fallece sin haber realizado un testamento, se inicia una sucesión legítima, en la que la distribución de los bienes se realiza conforme a lo establecido por la ley.

Esta situación puede generar conflictos entre familiares, particularmente cuando existen varios hijos o posibles herederos y no hay claridad sobre la distribución de determinados bienes.

Señaló que estos procedimientos pueden convertirse en procesos legales complejos y prolongados, incluso durante años, dependiendo de las circunstancias de cada familia.

Por ello, no basta con haber expresado verbalmente a hijos o familiares que determinado inmueble, terreno u otro bien será para ellos, ya que legalmente tiene validez la disposición formal realizada conforme a la legislación aplicable.

"El testamento da claridad y certeza jurídica sobre los bienes de la persona que acaba de fallecer. Aunque se le haya dicho a una hija o un hijo que determinado bien será para ellos cuando falte, lo que tiene validez es el documento", expresó.

Un documento que puede modificarse

El testamento es revocable, por lo que el testador tiene la posibilidad de modificar las disposiciones establecidas previamente.

En caso de elaborar un nuevo testamento, este puede dejar sin efecto las disposiciones anteriores, conforme a las formalidades establecidas por la legislación, lo que permite actualizar la voluntad del testador y evitar confusiones.

Finalmente, el notario destacó que realizar este trámite permite brindar certeza y tranquilidad jurídica a las familias tras la pérdida de un ser querido.

En Sonora, el testamento puede otorgarse a partir de los 16 años, de acuerdo con las disposiciones aplicables, por lo que no es necesario esperar a tener una edad avanzada para dejar establecida legalmente la voluntad sobre los bienes.