Baja niñez migrante en albergues de Sonora; familias siguen en ciudades
El Colegio de Sonora reporta una menor presencia de niñas, niños y adolescentes migrantes en albergues, aunque familias continúan en ciudades como Hermosillo.
Actualmente los programas de atención educativa para niñas, niños y adolescentes migrantes reflejan una disminución significativa en los flujos migratorios hacia el norte del país, situación que se atribuye a las políticas antimigrantes de Estados Unidos y a las medidas de contención implementadas por el gobierno mexicano, declaró Gloria Ciria Valdez Gardea.
La coordinadora del Seminario Niñez Migrante de El Colegio de Sonora (Colson) explicó que el Programa de Asesorías Escolares Gratuitas que impulsa el seminario lleva más de un año sin recibir menores provenientes de los principales albergues de Hermosillo, como Tin Otoch y el albergue de la Oficina de Atención al Migrante, esto debido a que actualmente no hay niñas, niños ni adolescentes alojados en dichos espacios.
Apuntó que, a la fecha, estos albergues cuentan con un reducido número de personas que han sido deportadas de los Estados Unidos con nacionalidad no solo de México sino también de Cuba y Venezuela.
"Los procesos migratorios de niñas, niños y adolescentes hacia Sonora han pausado, eso no quiere decir que se vayan a terminar o que se hayan acabado o que no vayan a regresar, lo que quieren decir es que la política antimigrante estadounidense por una parte y la política de contención mexicana por la otra han hecho que las personas estén quedándose y no estén avanzando hacia el norte, por una parte, y por la otra que las caravanas o los inicios de caravana sean suspendidas y sean disueltas por las autoridades, en este caso mexicanas", precisó.
Señaló que muchas de las personas migrantes que anteriormente buscaban llegar a Estados Unidos permanecen ahora en distintas ciudades de México, esto después de la cancelación de programas como el de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP One) y el endurecimiento de las restricciones migratorias.
En muchos casos, indicó, permanecen en el país sin algún trámite migratorio vigente o a la espera de cambios en las políticas de movilidad.
La investigadora del Colson aclaró que la disminución de población migrante en los albergues no significa que los procesos migratorios hayan concluido, sino que actualmente existen familias migrantes viviendo fuera de los refugios, rentando viviendas en ciudades como Hermosillo, por lo que la presencia de niñas y niños migrantes continúa, aunque ya no sea tan visible.
"Tenemos conocimiento, porque pertenecemos a varias redes nacionales en México sobre migración, que hay ciudades grandes y medianas que están teniendo alta población migratoria 'por mientras', es decir, personas que tenían CBP One y ante la cancelación se están quedando en esas ciudades o no les permiten avanzar hacia el norte", comentó.
Destacó que, ante esta situación, el Seminario Niñez Migrante modificó su estrategia de atención y ahora lleva directamente sus actividades educativas y culturales a los lugares donde se encuentran las familias migrantes. Entre las acciones que realizan se encuentran clubes de lectura, talleres de robótica y asesorías académicas en albergues de Hermosillo y Nogales, continuó.
Valdez Gardea afirmó que estos programas son desarrollados con el apoyo de estudiantes de maestría y doctorado de El Colegio de Sonora, así como en coordinación con organizaciones y albergues que trabajan con población en situación de tránsito.
Precisó que, como un ejemplo de la implementación de esta estrategia se encuentra el albergue Corazón Contento de la colonia San Luis en Hermosillo, mismo que alberga a dos familias venezolanas con cinco menores de edad a los que se les brinda este programa educativo.
"También vamos a ir el mes que entra al albergue Casa Misericordia y de Todas las Naciones en Nogales, Sonora, donde hay aproximadamente 50 y 60 personas, entre niños y adultos solicitantes de refugio y asilo que tienen más de un año ahí", añadió.
En ese sentido, aclaró que el Programa de Asesorías Escolares no busca sustituir la educación formal, sino ofrecer un modelo flexible y multicultural y multigrado que permita a niñas, niños y adolescentes retomar procesos de aprendizaje, tomando en cuenta los conocimientos adquiridos durante sus experiencias de vida y trabajo.
"Hay niños que tienen desde un año y hasta cinco años sin haber ido a la escuela, entonces los maestros lo que hacen es tomar en cuenta los saberes y aprendizajes de estos niños, adquiridos en su experiencia laboral, trabajando en la milpa, en un taller mecánico, trabajando en la ganadería con sus papás, especialmente en países de Centroamérica, y transforman esa sabiduría y ese conocimiento el maestro en mecanismos para que ellos aprendan matemáticas, por ejemplo", continuó.
Aclaró que, a pesar de que el que no haya menores en los albergues se traduce como algo positivo, esto no quiere decir que los procesos de movilidad en la región hayan concluido.
La coordinadora del Seminario Niñez Migrante hizo un llamado a las familias migrantes que enfrentan obstáculos para inscribir a sus hijos en escuelas de Sonora, así como a las personas locales que tengan conocimiento de un caso de este tipo, para que se acerquen al Seminario Niñez Migrante para recibir apoyo en cuanto a esta situación.
Para finalizar, Valdez Gardea recordó que, tras la aprobación de la llamada “Ley Mesabancos en Espera”, publicada en el Boletín Oficial en abril de 2025, el derecho a la educación para menores migrantes está garantizado en la entidad, independientemente de su situación documental.













