Nudos Viajeros: una familia que convirtió el camino en su hogar
La pareja elabora joyería artesanal con materiales recolectados en sus viajes, integrando cultura y creatividad.
Lo que comenzó como un sueño de recorrer el mundo terminó convirtiéndose en un estilo de vida. Alexis y Lucía, una pareja originaria de Buenos Aires, Argentina, decidieron dejar atrás la vida convencional para emprender un viaje sin fecha de regreso. Hoy recorren México junto a su hija Lua, demostrando que es posible criar una familia mientras se descubre el mundo.
Nudos Viajeros: joyería artesanal que refleja cada destino
Su proyecto se llama Nudos Viajeros, una iniciativa con la que elaboran joyería artesanal utilizando la técnica de amarres con nudos. Cada pieza incorpora materiales que recolectan durante sus recorridos, como piedras, minerales, fósiles, colmillos y alambre, convirtiendo cada creación en un recuerdo del lugar que visitan.
La aventura comenzó cuando Lucía tenía 22 años y decidió salir de su casa en Buenos Aires, Argentina y Alexis cuando tenía 21. El destino hizo que se conocieran cuando vivían en las calles de Brasil y desde entonces decidieron dejar que la vida marcara el rumbo, sin un plan fijo. Han recorrido Sudamérica y posteriormente llegaron a México viajando principalmente a “raite” y en bicicleta.
Vida nómada en familia: desafíos y aprendizajes
Cuando Lucía quedó embarazada de su hija Lua pensaron en cambiar sus planes, pero finalmente decidieron continuar viajando. Compraron un camión para convertirlo en su hogar sobre ruedas y seguir compartiendo el camino en familia.
En México quedaron prácticamente “atrapados” durante la pandemia, situación que prolongó su estancia en el país. Desde entonces han recorrido 28 estados de la República. En Sonora llevan alrededor de seis meses, visitando municipios como Huatabampo, Álamos, Navojoa y comunidades de la costa como Punta Chueca.
Su hija nació en Baja California Sur, mientras la familia continuaba viajando, y Lua ha crecido conociendo distintas culturas, paisajes y formas de vida.
Más que visitar destinos turísticos, Alexis y Lucía buscan romper el estigma de la inseguridad y demostrar que aún es posible viajar confiando en la gente. Aseguran que, en la mayoría de los lugares, han encontrado personas que les abren las puertas de su hogar, los apoyan y consumen sus artesanías.
Lucía estudió la preparatoria con especialidad como Maestra Mayor de Obras, mientras que Alexis también cursó estudios antes de iniciar esta vida nómada. Sin embargo, ambos coinciden en que su verdadero proyecto es seguir aprendiendo del camino.
Para ellos, viajar depende más de las personas que conocen que de los lugares que visitan. Dicen que cada destino les ha permitido convivir con distintas culturas y aprender nuevas formas de entender la vida.
“Para nosotros, la vida es como un tren: cada estación representa una oportunidad para aprender a confiar”, comparte Lucía. La familia asegura que también se guía por una energía superior y por la intuición que les transmite la gente que conocen durante el viaje.
Aunque la vida nómada puede parecer despreocupada, Alexis reconoce que existen momentos de estrés e incertidumbre. Sin embargo, afirma que todo vale la pena porque ha podido compartir cada etapa del crecimiento de sus hijas, algo que considera el mayor regalo de este estilo de vida.
Quienes deseen conocer más sobre su trabajo o adquirir alguna de sus artesanías pueden encontrarlos en sus redes sociales como Nudos Viajeros, en Instagram y Facebook.














