¿Por qué se han perdido tantos adultos mayores? Explican el fenómeno reciente
Especialista advierte que el calor extremo puede provocar desorientación incluso en personas mayores sin diagnóstico de demencia
La demencia, la deshidratación, la polifarmacia y el abandono son algunos de los factores que pueden provocar que una persona adulta mayor se extravíe, especialmente durante el verano en Sonora, advirtió la médica especialista en Medicina Familiar, Alondra Vidal López.
Durante una entrevista exclusiva con eMedia en el noticiero "Expreso 24/7 con Marcelo Beyliss", la especialista explicó que el aumento de casos de personas adultas mayores extraviadas no responde a una sola causa, sino a una combinación de factores médicos, sociales y ambientales que requieren atención tanto de las familias como de la comunidad.
Alzheimer, la demencia más frecuente
Vidal López señaló que el incremento de las demencias es una realidad en materia de salud y que el Alzheimer continúa siendo el tipo más común.
Indicó que esta enfermedad suele provocar cambios graduales en la memoria, la orientación y el comportamiento, los cuales muchas veces pasan desapercibidos porque familiares y cuidadores se adaptan poco a poco al deterioro de la persona.
Explicó que, en numerosos casos, es hasta después del primer extravío cuando el entorno comienza a relacionar olvidos, cambios de conducta o alteraciones en la rutina con un posible deterioro cognitivo.
El calor y la deshidratación aumentan el riesgo
La especialista advirtió que en ciudades como Hermosillo el calor extremo representa un riesgo adicional para las personas mayores. Explicó que la deshidratación puede provocar desorientación incluso en adultos mayores que no tienen un diagnóstico previo de demencia.
"El adulto mayor es muchísimo más vulnerable al calor y a las inclemencias del clima", y añadió que quienes ya padecen deterioro cognitivo pueden olvidar beber agua, lo que agrava aún más el problema.
También recordó que algunos pacientes tienen enfermedades renales o cardiacas que obligan a restringir el consumo de líquidos, por lo que es fundamental seguir las indicaciones médicas y evitar exponerse al sol durante las horas de mayor intensidad. Como medida preventiva recomendó que las personas mayores eviten actividades al aire libre entre las 11:00 de la mañana y las 5:00 de la tarde durante esta temporada.
La polifarmacia también puede causar confusión
Otro factor identificado es la polifarmacia, término que se utiliza cuando una persona consume múltiples medicamentos para tratar distintas enfermedades.
La médica explicó que algunos tratamientos pueden generar interacciones que ocasionen confusión, desorientación o alteraciones del comportamiento.
"Algunas combinaciones de ellos resultan en confusiones, en desorientación, que una vez que los ajustemos, pues se resuelve", comentó.
Por ello, recomendó que los adultos mayores con varias enfermedades sean valorados por un geriatra y que los familiares observen cualquier cambio de conducta cuando se agregue un nuevo medicamento al tratamiento.
La red de apoyo puede marcar la diferencia
Vidal López destacó que el abandono también influye en este tipo de situaciones, aunque aclaró que no siempre ocurre por falta de interés de la familia. Explicó que muchas personas mayores pasan largas horas solas porque sus hijos deben trabajar para sostener el hogar, mientras que en otros casos sí existe un abandono derivado de distintas circunstancias familiares.
Asimismo, señaló que las familias son cada vez más pequeñas, por lo que es importante fortalecer otras redes de apoyo, como vecinos, familiares cercanos, amigos o incluso instituciones que brindan atención a adultos mayores.
La especialista invitó a la población a prestar atención a cambios inusuales en personas mayores de su entorno, como salir a caminar bajo temperaturas extremas o modificar repentinamente sus hábitos, ya que podrían ser señales de que necesitan ayuda.
Aunque las causas del Alzheimer aún no se conocen con precisión y se consideran multifactoriales, la médica explicó que existen factores asociados como diabetes, hipertensión, obesidad, antecedentes de alcoholismo, soledad y falta de actividad física y mental. Subrayó que el envejecimiento no debe verse como sinónimo de enfermedad y que es posible llegar a la adultez mayor con buena calidad de vida mediante hábitos saludables.
"El envejecimiento no tiene por qué ser sinónimo de enfermedad", expresó. "No hay pastilla que supere a un estilo de vida saludable. Mejores decisiones ahorita en la juventud nos van a acercar a un mejor mañana".













