Falta agua en las presas del Valle del Yaqui para la siembra; esperan lluvias en septiembre

El comportamiento de las lluvias durante septiembre será determinante para saber cuánta superficie podrá sembrarse.

El sistema de presas del río Yaqui registra actualmente alrededor de 2 mil 8 millones de metros cúbicos de agua, una cantidad superior a la que se tenía en la misma fecha del año pasado, cuando había mil 451 millones.

Sin embargo, el nivel todavía es insuficiente para garantizar una temporada agrícola completa, debido al déficit acumulado durante los años de sequía.

Luis Antonio Cruz Carrillo, presidente de la Asociación de Organismos Agrícolas del Sur de Sonora, explicó que con el volumen disponible actualmente se tiene asegurada aproximadamente la mitad de la superficie del Valle del Yaqui, equivalente a unas 110 mil hectáreas.

“Hay agua para la mitad del valle sin problema, pero todavía estamos batallando”, señaló durante una entrevista exclusiva con eMedia en el noticiero Expreso 24/7 con Marcelo Beyliss.

Las principales presas que abastecen al Valle del Yaqui presentan distintos niveles de almacenamiento: La Álvaro Obregón cuenta con alrededor de 483 millones de metros cúbicos y se encuentra al 15% de su capacidad, la Plutarco Elías Calles registra 38%, mientras que la Lázaro Cárdenas se encuentra al 47%.

En conjunto, las tres presas tienen una capacidad aproximada de 7 mil millones de metros cúbicos, por lo que los 2 mil millones actuales todavía representan un nivel bajo.

Septiembre será clave para definir las hectáreas

Cruz Carrillo indicó que agosto cerró por debajo de su promedio histórico. De una media de 800 millones de metros cúbicos, las lluvias aportaron alrededor de 350 millones. En septiembre, en cambio, el comportamiento ha comenzado de mejor manera. Hasta el momento se han acumulado cerca de 140 millones de metros cúbicos, frente a una media mensual de 473 millones.

Por ello, el sector agrícola esperará prácticamente todo septiembre antes de definir con mayor precisión el programa de siembra. El dirigente agrícola consideró que, si las lluvias mantienen un buen ritmo, podría alcanzarse alrededor de 70% de la superficie agrícola.

También existe la posibilidad de solicitar agua durante octubre, como ocurrió el año pasado, para intentar ampliar la superficie que pueda sembrarse.

Primero están los compromisos de agua

Del volumen almacenado, mil 470 millones de metros cúbicos no puede destinarse al riego porque corresponde a compromisos previamente establecidos. Cruz Carrillo explicó que, de ese volumen, 100 millones corresponden al consumo humano, 250 millones a las comunidades yaquis y 120 millones a los pueblos ribereños y la mina, además de los mil millones considerados como vaso muerto.

Además de la disponibilidad de agua, los agricultores enfrentan otro reto: la rentabilidad de los cultivos. Actualmente se da prioridad a las hortalizas, tanto en el Valle del Yaqui como en el Valle del Mayo, donde en conjunto se contemplan alrededor de 30 mil hectáreas para este tipo de producción.

Entre los cultivos que podrían analizarse para el próximo ciclo están el trigo, maíz, cártamo, girasol y canola. Sin embargo, consideró que el principal problema podría no ser el agua, sino las condiciones de los mercados internacionales.

El reciente precio del dólar más barato también afecta al sector agrícola de Sonora, ya que hortalizas, frutales, granos y ganado dependen de esa moneda. Además, los altos costos de producción reducen la rentabilidad: una hectárea de trigo cuesta alrededor de 35 mil pesos y una de tomate bajo invernadero puede alcanzar un millón de pesos.

El volumen de agua para la próxima temporada dependerá de las lluvias acumuladas hasta el 30 de septiembre. Con esa información, Conagua definirá la distribución junto con el Distrito de Riego. Los productores podrían solicitar nuevamente extender la disponibilidad hasta octubre, como ocurrió el año pasado. El panorama, dijo Carrillo, es distinto al de los años más críticos de sequía, pero todavía existen factores que deberán resolverse antes de definir completamente el próximo ciclo agrícola