Cuestionan representación de la cultura Mayo en mascota de Mayos de Navojoa
Abel Alfredo Ramírez Torres pidió a la directiva del club reconsiderar la mascota 'Balú Mayito' y dialogar con representantes de la comunidad Yoreme-Mayo.

Abel Alfredo Ramírez Torres, representante de la comunidad Yoreme-Mayo, pidió a la directiva del Club Mayos de Navojoa reconsiderar la representación de elementos ceremoniales en su nueva mascota, 'Balú Mayito', al señalar que la Danza del Venado tiene un significado espiritual que va más allá de una expresión artística.
Danzante y cantador tradicional de venado, además de presidente de la Agrupación Indígena Mayo Jiapsi Yoreme, Ramírez Torres manifestó su inconformidad mediante un pronunciamiento público en el que llamó a respetar las tradiciones de su pueblo y evitar que sus símbolos se conviertan en caricaturas o recursos de entretenimiento desvinculados de su significado.
Explicó que la Danza del Venado no puede entenderse únicamente por sus movimientos o apariencia, pues los cantos, sonidos y elementos de la indumentaria forman parte de una tradición con profundo sentido espiritual, vinculada con el Júyya Ánia y los conocimientos transmitidos de generación en generación.
Asimismo, señaló que los cantos tradicionales no son simples piezas musicales, sino plegarias y rezos que forman parte de la memoria cultural y ceremonial de la comunidad. Por ello, consideró necesario que cualquier representación de estos elementos tome en cuenta su origen y el valor que tienen para quienes mantienen viva la tradición.
Ramírez Torres reconoció la importancia del Club Mayos de Navojoa en la identidad deportiva del sur de Sonora y el orgullo que representa para sus aficionados. Sin embargo, sostuvo que reconocer una cultura también implica comprender sus expresiones y evitar representaciones que puedan restarles solemnidad o alterar su significado.
El representante aclaró que desconoce si existió la intención de ridiculizar la cultura Yoreme-Mayo con la creación de la mascota, pero insistió en que el tema merece atención. Aseguró que su postura no busca enfrentar a la comunidad indígena con el deporte, sino abrir una conversación sobre el respeto a los símbolos que forman parte de la identidad de los pueblos originarios.
Por ello, solicitó a la directiva del club reconsiderar la representación pública de elementos ceremoniales y establecer un diálogo con autoridades tradicionales, danzantes, cantadores y músicos, a fin de encontrar formas respetuosas y contextualizadas de representar la cultura Mayo.
También propuso que los pueblos originarios participen en las iniciativas que incorporen elementos de su identidad, como una forma de reconocer sus derechos culturales y su papel en la preservación de este patrimonio.
"Nuestra cultura no necesita ser caricaturizada para ser reconocida", expresó Ramírez Torres al resumir su postura sobre el uso de símbolos tradicionales en espacios deportivos.
El pronunciamiento concluyó con un llamado a reconocer la dimensión cultural y espiritual de las tradiciones Yoreme-Mayo:
¡Nuestra danza no es una burla! ¡Nuestra espiritualidad no es un juego! ¡Nuestro patrimonio cultural Yoreme merece respeto!


