El invierno más cálido en Sonora en 30 años: Diciembre 2025 rompe récords
Este diciembre rompió récords históricos con temperaturas superiores a 34 grados en varias ciudades.
El Estado de Sonora, históricamente conocido por sus veranos implacables de más de 45°C, está experimentando una transformación preocupante en la estación que solía dar tregua a sus habitantes. Los diciembres, que tradicionalmente exigían abrigos pesados y calefacción, se han vuelto escenarios de temperaturas inusualmente altas, desafiando los registros históricos y la memoria colectiva de la región.
Este fenómeno no es una percepción aislada. En la última década, el Servicio Meteorológico Nacional y diversas instancias climáticas han documentado cómo el termómetro en Sonora se niega a bajar de los 30°C en fechas donde el frío debería ser el protagonista. El cambio climático global parece haber encontrado en el noroeste de México un laboratorio donde la aridez se intensifica.
Testimonios desde la frontera
La ciudad de Nogales, situada a más de 1,200 metros sobre el nivel del mar, solía ser el refugio del invierno sonorense. Sin embargo, sus residentes actuales notan que el frío "ya no cala" como antes. La nostalgia por la nieve se ha vuelto un tema de conversación recurrente en las plazas y comercios fronterizos.
"Yo tengo aquí en Nogales 33 años y hace como cuatro años las temporadas decembrinas han sido menos frías, más cálidas, neva muy poco a comparación cuando recién llegamos yo y mi familia", compartió Miguel Ángel Félix, oriundo de El Fuerte, Sinaloa, quien llegó a la frontera buscando un clima distinto y hoy se encuentra con una realidad transformada.
Esta sensación es compartida por quienes viajan desde el sur del estado hacia el norte. La expectativa de un "invierno blanco" se desvanece con el paso de los años, dejando solo anécdotas de lo que alguna vez fue un clima predecible y gélido.
"Por otro lado, Reina Miranda de Empalme, Sonora, agregó que sus visitas continuas a la frontera de Nogales era ver nevar, pero eso solo pasó a ser un recuerdo porque ya no hay ese tipo de temporadas invernales", lamentó, señalando que ahora los viajes decembrinos requieren ropa mucho más ligera de lo habitual.
Los municipios "en llamas" durante el invierno
Aunque Nogales siente la ausencia de nieve, otros municipios sonorenses registran temperaturas que rozan lo veraniego en pleno diciembre. Hermosillo, la capital, ha liderado las listas de las ciudades más calurosas del mundo incluso en el último mes del año, alcanzando registros de hasta 36°C o 38°C en días donde el promedio histórico debería ser mucho menor.
En el sur del estado, municipios como Cajeme (Ciudad Obregón) y Navojoa también han reportado diciembres sofocantes. La humedad remanente y la falta de frentes fríos con fuerza suficiente para penetrar la Sierra Madre han creado una burbuja de calor que afecta la agricultura, un pilar económico vital para el Valle del Yaqui y el Valle del Mayo.
El calor rompe récords en 2024 y 2025
La tendencia se ha agudizado drásticamente en los últimos dos años. Durante diciembre de 2024, ciudades como Hermosillo y Ciudad Obregón experimentaron una Nochebuena atípica con temperaturas que superaron los 30°C, obligando a las familias a encender aires acondicionados en lugar de calefactores. Los registros de la Conagua confirmaron que ese año el invierno "brilló por su ausencia", con un déficit de frentes fríos que mantuvo al estado en una primavera perpetua.
Este 2025 ha llevado la anomalía a un nuevo nivel. Apenas el pasado 19 de diciembre, la capital sonorense rompió su récord histórico de temperatura máxima para esa fecha al alcanzar los 34.4°C, superando por casi dos grados la marca anterior establecida apenas en 2023. Incluso municipios tradicionalmente gélidos como Cananea han registrado máximas de hasta 27°C en días donde históricamente el termómetro apenas alcanzaba los dígitos simples.
Los expertos de la Universidad de Sonora señalan que estamos viviendo el diciembre más caluroso de los últimos 30 años. Esta falta de frío extremo no es solo una curiosidad estadística; la ausencia de heladas en la sierra alta impide que las plagas agrícolas mueran naturalmente, lo que pone en riesgo las cosechas del ciclo invierno-primavera y obliga a un uso más intensivo de químicos.
Datos comparativos de temperaturas máximas (Diciembre 2025)
Hermosillo: Registró una máxima de 34.4°C, frente a un promedio histórico de 24.0°C (Anomalía de +10.4°C).
Ciudad Obregón: Registró una máxima de 33.0°C, frente a un promedio histórico de 25.5°C (Anomalía de +7.5°C).
Nogales: Registró una máxima de 26.5°C, frente a un promedio histórico de 16.0°C (Anomalía de +10.5°C).
Navojoa: Registró una máxima de 35.2°C, frente a un promedio histórico de 27.0°C (Anomalía de +8.2°C).
Cananea: Registró una máxima de 27.0°C, frente a un promedio histórico de 12.0°C (Anomalía de +15.0°C).
El aumento de la temperatura en diciembre no es solo una cuestión de comodidad. Para el ecosistema sonorense, la falta de frío invernal altera los ciclos de polinización y la hibernación de diversas especies. El "estrés térmico" en invierno debilita la flora nativa, como el emblemático sahuaro.
En el ámbito de la salud, este clima bimodal favorece la proliferación de enfermedades respiratorias y, sorpresivamente, mantiene activos a insectos como el mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, que normalmente desaparecería con las heladas de diciembre. La población se encuentra atrapada entre el uso del aire acondicionado y el consumo de energía que no da respiro al bolsillo.
La falta de precipitaciones sólidas en las zonas altas también preocupa a las autoridades hídricas. Sin nieve en las montañas cercanas a Cananea y Agua Prieta, las presas reciben menos agua durante el deshielo primaveral, lo que augura sequías más severas para el resto del año.
Ante esta realidad de cambios bruscos, Protección Civil del Estado de Sonora ha emitido recomendaciones críticas, instando a la población a no confiarse de las tardes soleadas y mantener la vigilancia sobre las temperaturas nocturnas que aún pueden descender súbitamente.
Las autoridades sugieren aplicar el "método de la cebolla" (vestir por capas) para adaptarse a las oscilaciones térmicas de hasta 20 grados en un mismo día, mantenerse hidratados a pesar de la falta de calor extremo y evitar cambios bruscos de ambiente, ya que el contraste entre el aire acondicionado y el clima exterior es la principal causa de afecciones bronquiales en esta nueva y extraña era de inviernos calurosos.












