Oscar Soria: Inmortalizado en la Clase 2025 del Salón de la Fama
La ceremonia estuvo cargada de simbolismo. Desde el inicio, Soria dejó ver la emoción que lo embargaba al reencontrarse con personas cuya trayectoria conoce y admira.
Hablar de Óscar Soria es evocar grandeza, profesionalismo y un amor inagotable por el beisbol. Durante más de tres décadas, su voz ha acompañado a miles de aficionados, convirtiéndose en un referente de la crónica deportiva en Sonora. Este jueves, ese legado encontró un nuevo destino: su ingreso al Salón de la Fama del Deportista Sonorense, como parte de los nueve inmortales de la Clase 2025.
El proceso de selección, realizado el pasado 2 de diciembre, confirmó el enorme respeto que Soria ha sembrado. El jurado estuvo conformado por 11 miembros: los representantes de medios de comunicación: Christian Vernet, José Luis Sibaja, Carlos Cotaque y Kevin González; los presidentes de asociaciones deportivas Luis Meléndez (halterofilia) y Marco Antonio Soto (taekwondo); además de tres personalidades del deporte sonorense: el multimedallista paralímpico Luis Alberto Zepeda, el coordinador estatal de Educación Física, Raymundo Botello, el gerente deportivo de Cimarrones de Sonora, Francisco Javier Acuña. Completaron el electorado dos miembros del Salón de la Fama del Deportista Sonorense: Eleuterio Torres y Janeth Wilson. Su respaldo contundente terminó por sellar la nominación del 'Buki'.
La ceremonia estuvo cargada de simbolismo. Desde el inicio, Soria dejó ver la emoción que lo embargaba al reencontrarse con personas cuya trayectoria conoce y admira. La sala, llena de familiares, colegas, deportistas y amigos, se convirtió en un espacio íntimo donde la gratitud y el reconocimiento fluyeron con naturalidad.
"Muy emocionado de ver a tantas personas, que también conozco su trayectoria y veo reconocidas en estos momentos. Es un momento para celebrar con mi familia también, que está aquí presente. Me siento honrado, bendecido".
Durante la entrevista, la memoria lo llevó inevitablemente a una de las figuras clave de su vida profesional: Carlos Andrés Vázquez Castro, mentor, guía y curiosamente fue uno de los principales impulsores del propio Salón de la Fama.
"El Salón de la Fama del Deportista Sonorense, por lo menos en lo que yo recuerdo, tuvo mucho que ver con Carlos Andrés Vázquez Castro, que fue la persona que a mí me abrió las puertas en esto de la crónica deportiva… En esa época, te soy sincero, no me imaginé estar en este lugar, en este recinto que tuvo mucho que ver gracias a él".
El instante más personal llegó cuando se encontró sobre el templete, frente al público que lo ha seguido durante tantos años. La solemnidad del recinto y el peso del reconocimiento se mezclaron con el cariño de los presentes, provocando que la emoción lo desbordara.
"Los sentimientos están a flor de piel. Cuando uno cree que va a poder dominar… sí, se me salió una lágrima. Hay muchas personas aquí presentes que significan mucho".
Al recordar los momentos más significativos de su carrera, Soria destacó uno que permanece como un punto de inflexión: la inauguración del estadio donde actualmente transmite, un espacio que lo marcó profundamente, especialmente porque la cabina lleva su nombre.
"Hay definitivamente muchos momentos, pero uno especial es la apertura del estadio donde ahora me toca transmitir, donde le pusieron mi nombre a la cabina… ese lugar que para mí es un paraíso".
Con su ingreso al Salón de la Fama, Óscar Soria suma un capítulo más a su historia, uno que reconoce no solo su capacidad y entrega, sino su papel como una de las voces que han dado identidad al deporte sonorense. Hoy, la entidad lo consagra como inmortal, honrando a quien durante tantos años honró al béisbol con cada narración, cada palabra y cada emoción desbordada sobre el micrófono.












