Sueros vitaminados tienen efecto placebo: psicóloga Gladys Díaz
Las muertes asociadas a la aplicación de sueros vitaminados transforman la búsqueda de bienestar en un cuadro de ansiedad clínica.
La búsqueda de energía rápida y la presión social por alcanzar estándares estéticos han convertido a los sueros vitaminados en una tendencia peligrosa que, lejos de ofrecer salud, está generando cuadros de ansiedad y temor entre la población.
Lo que anteriormente se percibía como una terapia de autorrecuperación, hoy se observa con sospecha tras los incidentes que presuntamente han causado el fallecimiento de ocho personas.
En entrevista para el noticiero Expreso 24/7 con Marcelo Beyliss, la psicóloga Gladys Díaz Mendíbil explicó que este fenómeno está estrechamente ligado a factores emocionales y a la necesidad de encontrar soluciones mágicas a problemas complejos como el agotamiento físico, la depresión o la ansiedad.
El efecto placebo y la validación social
Díaz Mendíbil señaló que, para muchos pacientes, el suministro de estas sustancias por vía intravenosa funcionaba bajo un efecto placebo. El simple hecho de someterse a un procedimiento clínico, ser monitoreado por un profesional y dedicar un tiempo para sí mismo, generaba una sensación de mejoría que no necesariamente provenía de los componentes del suero.
"Ese suero pudo haber tenido ese efecto placebo. El hecho de recibir esa terapia con aguja monitoreada te hacía pensar que sentías una mejora solo por ver que estabas haciendo algo por ti a través de un profesional", detalló la especialista.
Sin embargo, esta percepción ha dado un giro radical. La psicóloga subrayó que la noticia de las muertes ha transformado la tranquilidad en angustia clínica, provocando que el solo hecho de ser canalizado en un hospital genere miedo en los pacientes.
La especialista atribuyó gran parte del auge de estos productos a la influencia de celebridades y redes sociales, donde se venden estas terapias como servicios "premium" o de estatus. La publicidad orientada a mejorar el rendimiento sexual, detener el envejecimiento o elevar las defensas de forma instantánea crea una necesidad artificial en el consumidor.
Gladys Díaz Mendíbil advirtió que el algoritmo de las redes sociales atrapa a personas vulnerables que buscan una salida rápida a problemas de salud mental.
"Queremos encontrar una solución rápida cuando son personas que a lo mejor han trabajado años en ese cuerpo o rostro; hay que aceptar la realidad que tenemos", puntualizó.
La falta de rigor en la salud privada
La psicóloga alertó sobre la creciente corrupción en el sector salud, donde incluso médicos especialistas han visto en los sueros un negocio lucrativo, dejando de lado el rigor científico. Mencionó que el suministro domiciliario, muchas veces realizado por personal no calificado, carece de las medidas mínimas de salubridad.
Finalmente, Díaz Mendíbil hizo un llamado a la comunidad para recuperar los hábitos básicos de salud: alimentarse bien, dormir lo suficiente y realizar ejercicio, en lugar de arriesgar la vida en clínicas de dudosa procedencia por la promesa de una recuperación inmediata que, en casos recientes, ha resultado ser traumática para la sociedad sonorense.













