Aumenta turismo en sierra de Sonora por lluvias de verano
Las zonas serranas y comunidades rurales de Sonora registraron un incremento del 15 por ciento en la afluencia de visitantes durante la temporada vacacional de verano, un flujo impulsado por las precipitaciones que iniciaron a mediados de junio y reactivaron los paisajes de la región.
La afluencia de visitantes hacia las comunidades rurales y zonas serranas del estado de Sonora registró un crecimiento del 15 por ciento durante las vacaciones de verano en comparación con el año anterior.
Este incremento en el flujo de paseantes fue motivado por las lluvias registradas desde mediados de junio en la región, según reportes de la Asociación de Tour Operadores.
Los recorridos hacia los municipios que integran el Río Sonora, la Sierra Alta y Yécora concentraron el mayor interés de los grupos de visitantes durante el periodo vacacional.
"En verano, más que las playas, a los turistas les gusta ir a la sierra, a las comunidades rurales, a promover el turismo comunitario", detalló Julio Rascón, representante de la asociación.
Derrama económica en las localidades
La actividad generada por los prestadores de servicios turísticos movilizó entre 60 y 80 millones de pesos en la temporada de verano.
“Calculamos que son alrededor de unos 60 u 80 millones de pesos”, indicó el representante de los touroperadores sobre los recursos generados en los destinos.
Esta cifra económica se distribuyó entre los servicios de transporte, restaurantes, guías de turistas y otros prestadores que participan en la logística de los recorridos.
La estimación financiera de la asociación excluye los ingresos generados de manera directa por el pago de servicios de hospedaje en las comunidades.
Condiciones de los espacios naturales
Las precipitaciones presentadas en el estado permitieron a los visitantes observar entornos naturales con corrientes de agua activas en las zonas altas.
“La verdad es un espectáculo ver las cascadas, ver los arroyos, los ríos”, relató el portavoz sobre las condiciones de los cuerpos de agua durante los traslados.
La llegada de los paseantes a las localidades benefició el consumo en las casas de huéspedes, fondas y pequeños establecimientos atendidos por los residentes de las poblaciones.













