"Es faltar a la verdad": Unison lamenta postura del Staus
La Universidad de Sonora consideró inapropiado el discurso de confrontación del Staus y rechazó las acusaciones de autoritarismo. La institución lamentó que el sindicato no valorara los ofrecimientos económicos entregados y aclaró que careció de injerencia en los fallos judiciales sobre la huelga.
La Universidad de Sonora consideró inapropiado que el Sindicato de Trabajadores Académicos (Staus) utilizara un discurso de confrontación y descalificación tras la toma de las instalaciones.
La máxima casa de estudios rechazó categóricamente las acusaciones de autoritarismo y lamentó que la representación sindical omitiera valorar el esfuerzo financiero extraordinario que la institución realizó durante todo el proceso de revisión salarial 2026.
La administración central calificó como una falta a la verdad afirmar que existió desinterés o falta de voluntad institucional. Las autoridades universitarias precisaron que mantuvieron abiertas las mesas de negociación en todo momento y presentaron alternativas viables orientadas a beneficiar a la planta docente, siempre bajo la premisa de proteger la estabilidad financiera de la universidad.
Sobre la situación legal del movimiento, la institución aclaró de manera contundente que no dictó resoluciones judiciales ni intervino en las decisiones de los tribunales.
Detalles sobre la situación legal
La universidad precisó que las autoridades laborales competentes emitieron los fallos relacionados con el emplazamiento a huelga bajo el marco de los procedimientos legales y jurisdiccionales previamente establecidos.
A pesar de que los planteles registraron una suspensión de actividades y una toma de instalaciones que la administración catalogó como fuera del marco de la ley, la universidad mantuvo vigentes todos sus ofrecimientos económicos y prestacionales.
Las autoridades reconocieron el deterioro histórico del poder adquisitivo que enfrentaron los académicos, pero reiteraron que las decisiones institucionales debieron proteger el proyecto de vida de miles de estudiantes y de la propia planta trabajadora.
La Universidad de Sonora concluyó que la comunidad universitaria mereció recibir información completa y responsable. La institución garantizó que continuó con la construcción de acuerdos, pero advirtió que la resolución del conflicto requirió visión de futuro y un verdadero compromiso con el interés colectivo por parte de la representación sindical.













