Restringir redes sociales a menores ayudaría a su desarrollo: experta

La investigadora de la Universidad de Sonora, Mariel Montes Castillo, consideró que limitar el acceso durante la primera infancia ayudaría a prevenir problemas de salud mental, desarrollo y socialización.

La decisión de Francia de prohibir el acceso a redes sociales a menores de 15 años reabrió el debate sobre la regulación del uso de estas plataformas por niñas, niños y adolescentes.

En Sonora, la investigadora de la Universidad de Sonora, Mariel Montes Castillo, consideró que limitar su uso durante la primera infancia contribuiría a prevenir afectaciones en la salud mental, el desarrollo y la socialización.

Prohibición de redes sociales para menores en Francia

La medida entrará en vigor el 1 de septiembre de 2026. A partir de esa fecha, los menores de 15 años ya no podrán crear nuevas cuentas en redes sociales. Además, las plataformas tendrán cuatro meses para eliminar las cuentas existentes, por lo que la disposición deberá cumplirse plenamente en enero de 2027.

La profesora investigadora del Departamento de Ciencias Sociales y Comunicación de la Universidad de Sonora explicó que el uso excesivo de dispositivos móviles está asociado con problemas de salud mental, afectaciones físicas y dificultades para la convivencia.

"Tenemos una oleada de problemas de salud mental, no nada más conductual; también tenemos toda esta parte que tiene que ver con la biología del cuerpo: problemas de la vista, problemas de la espalda y, obviamente, los huérfanos y huérfanas digitales", expresó.

Impacto de la hiperconectividad en la infancia y adolescencia

La especialista explicó que este último término se refiere a menores que pasan largas horas frente a dispositivos electrónicos con escasa supervisión de sus padres, una situación que favorece la desregulación emocional, dificulta la socialización y genera una mayor dependencia de la tecnología.

Agregó que muchos de los adolescentes que atiende registran hasta nueve horas diarias de tiempo frente a pantallas, equivalente a una jornada laboral.

"Yo les reviso el tiempo de pantalla y son nueve horas diarias. Les digo: eso equivale a una jornada de trabajo de un adulto. Ni siquiera tienen idea de este fenómeno tan brutal que es la hiperconectividad", comentó.

Montes Castillo consideró que restringir el uso de dispositivos con fines de entretenimiento durante la primera infancia es una medida viable, ya que en esa etapa las niñas y los niños desarrollan habilidades fundamentales como la comunicación, la convivencia y la capacidad para gestionar el aburrimiento.

"En la primera infancia se tienen que erradicar los dispositivos para entretenimiento. Es cuando los niños aprenden a gestionar el aburrimiento, la socialización y los diferentes tipos de lenguaje y comunicación", señaló.

Sin embargo, opinó que en la adolescencia la solución no debe limitarse a prohibir las redes sociales, sino complementarse con la incorporación de la pedagogía digital en los planes de estudio para enseñar a los jóvenes a utilizar la tecnología de forma responsable y regular el tiempo que permanecen conectados.

Asimismo, advirtió que la hiperconectividad ha transformado las relaciones entre adolescentes, al mantener una comunicación prácticamente permanente, lo que dificulta afrontar procesos como una ruptura sentimental.

Sobre la posibilidad de aplicar una regulación similar en Sonora, señaló que cualquier iniciativa deberá considerar que muchas escuelas ya utilizan tabletas y otras herramientas digitales como parte de los procesos de enseñanza.

"Prohibir en la adolescencia va a ser difícil. En la primera infancia es más viable, pero cualquier regulación tendrá que establecer con claridad en qué contextos sí puede utilizarse la tecnología", concluyó.