Omar Ramos: Tres años endulzando el camino de los navojoenses
Cada día, Omar Ramos instala su camioneta en el bulevar Sosa Chávez para vender mandarinas y otros productos frescos a los navojoenses.
Cada mañana, sobre el bulevar Sosa Chávez, a la altura de la Unidad Deportiva Faustino Félix Serna, una camioneta estilo Toyota se convierte en un pequeño punto de comercio para quienes buscan fruta fresca.
Desde las 9:00 de la mañana y hasta las 6:00 de la tarde, el navojoense Omar Ramos se instala en ese lugar para ofrecer mandarinas y otros productos a los automovilistas que pasan por la zona.
Desde hace tres años, Ramos se dedica a la venta ambulante de frutas y verduras, actividad que le ha permitido ganarse la vida y mantenerse en contacto directo con los clientes que prefieren comprar productos frescos sin necesidad de acudir a un establecimiento formal.
Para cada jornada, el comerciante se prepara con aproximadamente 500 kilogramos de fruta, aunque reconoce que en promedio logra vender cerca de 200 kilogramos al día, dependiendo del flujo de personas y del interés de quienes circulan por el sector.
Durante esta temporada, las mandarinas son el producto más solicitado. Según explica, procura ofrecer cítricos de buen tamaño y calidad, lo que ha permitido que algunos clientes frecuentes regresen a comprar cuando pasan por la zona.
El vendedor comenta que suele adquirir la fruta en Ciudad Obregón, en el Valle del Yaqui, donde encuentra mejores precios y tamaños en los cítricos, lo que le permite mantener competitivos sus costos frente a otros comercios.
Ramos reconoce que su principal competencia se encuentra en las fruterías establecidas, aunque también convive con otros vendedores ambulantes que se ubican en distintos puntos cercanos. Aun así, asegura que cada vez más personas muestran interés en comprar directamente en los vehículos donde se vende la fruta.
Aunque actualmente las ventas se mantienen estables, el comerciante prevé que durante el periodo vacacional de Semana Santa la actividad disminuya, tal como ha ocurrido en años anteriores cuando muchas familias salen de la ciudad.
“Se va a quedar más tranquilo con la Semana Santa”, externó.
Asimismo, agregó que los sábados y domingos suelen ser días más calmados en comparación con el resto de la semana, ya que el flujo de personas en la zona disminuye. Pese a ello, Omar continúa instalándose diariamente y de esta manera no perder su punto de encuentro y seguir generando el ingreso.













