Derriban pinos y construyen recuerdos en Bol 300

No faltaron las porras, las anécdotas compartidas ni los momentos que, sin duda, quedarán en la memoria de todos.

La tarde se tiñó de risas y complicidad en una animada jornada de bolos que reunió a un entrañable grupo de amistades. Entre lanzamientos certeros y otros no tanto, el ambiente se llenó de alegría, bromas y el inconfundible sonido de los pinos al caer. Desde las primeras jugadas, la emoción se hizo presente, mientras cada participante mostraba su estilo único, celebrando los aciertos y animando con entusiasmo cada intento.

FOTOS: LIDIA FONSECA/EXPRESO