Pasión y disciplina marcan el auditorio con el ritmo de CBEC
Cada coreografía fue un reflejo del arduo trabajo detrás de bambalinas.
La duodécima edición del CBEC se vivió con intensidad y emoción desbordada, y no faltaron los momentos conmovedores. En cada coreografía se notaron las horas de ensayo, dedicación y amor por el arte que se tradujeron en ejecuciones precisas y llenas de sentimiento.
FOTOS: LIDIA FONSECA / EXPRESO























