Su Majestad La Brissa enciende el Malecón en el Carnaval de Guaymas
Con sus grandes éxitos, un emotivo homenaje a Juan Leyva y un ambiente lleno de cumbia y nostalgia.
Sombreros en alto, parejas bailando y un cielo encendido por fuegos artificiales dibujaron la postal con la que Su Majestad La Brissa conquistó el Malecón Turístico en los primeros minutos del lunes 16 de febrero, durante la cuarta noche del Carnaval de Guaymas.
“¿Dónde están los Brisseros de corazón?”, lanzó el animador ante un público que respondió con gritos, aplausos y una ola de energía festiva. “Qué bonito es lo bonito, es un placer estar con ustedes; les vamos a entregar toda nuestra alma y música”, se escuchó desde el escenario, marcando el arranque de una velada cargada de nostalgia y ritmo.
La agrupación, formada en 1975 en Estación Corral y fundada por Juan Leyva Corbalá, reafirmó por qué, tras más de cinco décadas de trayectoria, sigue siendo un referente obligado en fiestas y bailes tanto en México como en Estados Unidos.
Parejas bailando, luces multicolor y una audiencia completamente entregada acompañaron temas que mantuvieron el ánimo a tope: Cumbia del TikTok, Las Chiquitas, Oye mi Lola y El Besito que me diste encendieron el ambiente desde los primeros compases.
El concierto también incluyó un repaso por sus clásicos más coreados, como Se va muriendo mi alma y La Colaless, además de canciones que actualmente dominan las tendencias en redes sociales. “Es el momento de que hagas tu TikTok”, bromearon antes de interpretar 16 toneladas, desatando celulares en alto y videos al instante.
Así, entre cumbia, recuerdos y celebración colectiva, Su Majestad La Brissa selló una noche que confirmó su vigencia y su conexión intacta con el público sonorense.
“Este recinto, este malecón, como hoy lo vemos, lleno de brisseros entregando su energía, se siente igual que la que nosotros compartimos con ustedes. Esta noche vamos a cantarles todos los éxitos, los temas grandes de La Brissa, generación tras generación. La Brissa es de ustedes, mi gente”, expresaron desde el escenario, provocando la ovación del público.
En uno de los momentos más emotivos de la noche, Su Majestad La Brissa dedicó hasta el cielo a Juan Leyva, “El Viejón de Oro”, previo a la interpretación de Se va muriendo mi alma, desatando aplausos y muestras de cariño entre los asistentes.
El repertorio también incluyó Me va, me va, Teléfono ocupado, Viva Tepupa y El toro mambo, temas que mantuvieron la pista viva y el ambiente festivo hasta entrada la madrugada.













