Literal: cosecharán lo que siembran
"Literal: cosecharán lo que siembran", escribe Carlos Marín en #ElAsaltoalaRazón
Si la presidenta Sheinbaum pensaba que con haber ya indemnizado (“reparado el daño”) a los padres y familiares de Los 43 de Ayotzinapa calmaría sus ímpetus y reclamos, todo indica que se equivocó.
Le ocurrió lo mismo a Morena con el impulso que le dio a la emisión de un mamotreto inconstitucional con cara de Sentencia de Amparo del Tribunal Colegiado de Circuito de Reynosa, Tamaulipas, en la que, entre otras barbaridades, ordenó la creación de una “Comisión de la Verdad”, que no es la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa que engendró el obradorato.
Entretanto, los padres y familiares ya nombraron a dos de sus representantes ante esa inconstitucional y nonata “Comisión de la Verdad”.
Para tranquilidad del régimen, puede frenar la fabricación de un nuevo Frankestein con el respaldo de su Corte del Bienestar (la del acordeón), después que la misma y máxima instancia judicial, con los anteriores ministros, confirmó ya la inconstitucional sentencia con que se pretende darle vida al monstruo.
El segundo piso de la 4t no puede satisfacer ni deshacerse de la exigencia de los padres y familiares de los normalistas representados por los centros Tlachinollan y Pro de Derechos Humanos, los Servicios y Asesoría para la Paz y Fundar, demanda que ya hizo suya un Juzgado Federal para que la Secretaría de la Defensa entregue 853 folios de inteligencia militar que supuestamente faltan de ser liberados.
¿Qué pasará con el inverosímil “hallazgo” de restos óseos en una bolsa etiquetada “2014” en el crematorio de la funeraria El Ángel que en aquel año tenía su domicilio en otra parte?
Seguramente lo mismo que con la muy probable siembra de evidencias ejecutada por Alejandro Encinas y Omar Gómez Trejo en La Barranca de la Carnicería, que resultó en el supuesto “descubrimiento” e identificación de dos de los normalistas desaparecidos, uno de ellos Jhosivani Guerrero de la Cruz, quien previamente, durante el gobierno de Peña Nieto, ya había sido identificado dos veces por la Universidad de Innsbruck.
Si, como dicen Isidoro Vicario Aguilar y Felipe de la Cruz, representantes de cada una de las dos facciones de padres y familiares de Los 43, ellos no fueron convocados ni estuvieron presentes en la diligencia de octubre pasado en que supuestamente se halló la bolsa etiquetada, ¿van a cuestionar e invalidar el “hallazgo” y los respaldará el Equipo Argentino de Antropología Forense, que vuelven a proponer para que intervenga en la identificación de esos huesos?
Eso, descalificar, hicieron con Tomás Zerón de Lucio, a quien acusaron de sembrar los más de 63 mil fragmentos que recuperó del basurero de Cocula y el río San Juan y continúan bajo resguardo de la Fiscalía General de la República. Su autenticidad fue establecida por la extinta Procuraduría General de la República de Jesús Murillo Karam y esto, con más y mejores elementos, lo confirmó la CNDH anterior a la oficialista y sectaria gestión de Rosario Piedra Ibarra…
Carlos Marín
cmarin@milenio.com












