Mamdani, anfitrión de la ONU en Nueva York

"Mamdani, anfitrión de la ONU en Nueva York", escribe Irene Selser en #Entrevías

Comenzó en Nueva York la reunión anual de alto nivel de la ONU, con la participación prevista de unos 130 jefes de Estado y de Gobierno, alguno de los cuales sostendrán encuentros en paralelo con Zohran Mamdani, el primer alcalde socialista, musulmán y de origen indio en la historia de Nueva York, ciudad anfitriona de la 81º Asamblea General.

En el cargo desde el 1 de enero, una encuesta reciente de Siena College da a Mamdani una valoración favorable entre los votantes de 69%, pese a los cuestionamientos por el impuesto a viviendas secundarias de lujo, frenado por una decisión judicial.

Entre sus logros destacan programas ligados a la vivienda asequible, el cuidado infantil y la mejora de los servicios municipales, entre ellos el Metro, si bien sigue pendiente su promesa original de campaña de ofrecer un transporte público gratuito.

Aprovechando su visita a la Gran Manzana con motivo de la apertura de la sesión de las Naciones Unidas, el presidente Donald Trump se reunió el lunes con Mamdani en Gracie Mansion, la residencia oficial.

Antes Mamdani conversó con el mandatario brasileño Luiz Ignácio Lula da Silva, con quien intercambió simbólicamente camisetas de futbol. Lula recibió la especial de la Copa del Mundo de la Ciudad de Nueva York y, a cambio, le dio al también izquierdista alcalde una playera de su equipo natal, Corinthians, de São Paulo. Casi 159 millones de brasileños están habilitados para votar el 4 de octubre en unas elecciones que se perfilan entre las más polarizadas y de pronóstico incierto. Con 80 años Lula apuesta a un cuarto mandato, aunque la diferencia con su rival directo, el senador de ultraderecha Flávio Bolsonaro, es de apenas 1 a 2 puntos porcentuales de cara a una segunda vuelta.

El del lunes fue el tercer encuentro entre Trump y Mamdani desde noviembre de 2025, tras la elección del neoyorquino al cargo, y esta vez ambos apostaron al pragmatismo más cordial, no obstante la brecha ideológica que los separa, en particular en el tema de la migración.

En una rueda de prensa de prensa conjunta al término de casi una hora de reunión, un Mamdani relajado y sonriente no dudó en elogiar al republicano: “En un momento en que cientos de miles de neoyorquinos se preguntan cómo podrán costearse la vida, valoro la conversación que el Presidente y yo hemos mantenido sobre cómo facilitar el acceso a una vida asequible en esta gran ciudad que llamamos nuestro hogar”, afirmó. A lo que Trump respondió: Mamdani “tiene un gran potencial” para ser un “gran alcalde” de su ciudad natal.

Mamdani anunció avances en un acuerdo, con apoyo federal, para construir 12 mil viviendas asequibles en el patio ferroviario de Sunnyside Yard, en Queens, un terreno de 73 hectáreas propiedad de la empresa pública de trenes Amtrak.

El segundo gran asunto abordado fue la inmigración, en especial la situación que enfrentan los cerca de 125 mil residentes haitianos en Nueva York, calificados por Mamdani como “una de las comunidades más importantes de nuestra ciudad”, a raíz de la cancelación del TPS, el Estatus de Protección Temporal que favorecía a unos 350 mil ciudadanos de esa nación en Estados Unidos, donde viven entre 730 mil y 900 mil inmigrantes de ese origen.

El gobierno puso fin al TPS en julio y desde entonces ha deportado a unos 450 haitianos, según Human Rights Watch, pese a que el Departamento de Estado mantiene una alerta de viaje de “Nivel 4: No viajar”, el máximo nivel de riesgo para Haití, en razón de la violencia interna.

El tercer tema fue el de la libertad de prensa, luego de que Trump vetara el viernes el acceso a la Casa Blanca a periodistas de CNN, MS Now y Politico, acusándolos de difundir “noticias falsas”. Mamdani dijo que “todos los miembros” de los medios eran bienvenidos en su alcaldía.

“Si son organizaciones de noticias falsas, tengo la obligación de no dejarles entrar en una casa especial como es la Casa Blanca”, alegó Trump en defensa de su medida, algo inédito dentro del sistema estadounidense del “press pool”, nacido a mediados del siglo XX mediante el cual una veintena de reporteros se turnan a diario para cubrir los eventos presidenciales cerrados en representación de todos los medios de comunicación, con los cuales comparten la información.

La prohibición de Trump derivó en una demanda contra su gobierno de los tres medios afectados, seguida de la suspensión solidaria de la cobertura presidencial por parte de las cadenas de televisión restantes: Fox News Media, ABC News, CBS News y NBC News.

Trump ya había vetado a medios, pero de manera selectiva. En 2018, durante su primer mandato, ordenó retirarle la credencial permanente al corresponsal principal de CNN, Jim Acosta, si bien un tribunal federal obligó a devolvérsela por violar el debido proceso. Y en 2025 apartó temporalmente a la agencia Associated Press (AP), fundada en Nueva York en 1846, del grupo del Despacho Oval por negarse a renombrar como “Golfo de América” (Gulf of America) al Golfo de México, según la nueva terminología geográfica trumpista.

En medio de su apretada agenda, Mamdani, de 34 años, se dio tiempo el lunes para felicitar a la abogada alemana de origen turco Elif Eralp (45), líder de la coalición del partido anticapitalista Die Linke (La Izquierda) en Berlín, quien el domingo se impuso en los comicios regionales con 25.7% de los votos y podría convertirse en la primera alcaldesa de origen inmigrante de la ciudad.

Eralp es vista como un contrapeso al auge del partido de extrema derecha AfD en su país -que alberga la mayor comunidad de la diáspora turca en el mundo, con casi tres millones de personas-, y se afirma que para su triunfo fue crucial la asesoría directa de Morris Katz, el estratega de medios de la campaña de Mamdani.

Katz replicó la fórmula en Berlín centrando su campaña en los problemas cotidianos e inmediatos, igual de críticos en ambas ciudades: el tope a los alquileres, el transporte público y el costo de vida.