México ante el Mundial: el desafío integral de la seguridad
"México ante el Mundial: el desafío integral de la seguridad", escribe Eunice Rendón en #Arasdesuelo
A pocas semanas del inicio del Mundial de Futbol, el tiroteo en Teotihuacán en el que falleció una turista canadiense, el atacante, y hubo 13 heridos, han aumentado las dudas sobre las condiciones de seguridad en nuestro país, que albergará 13 partidos entre la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
El ataque se suma a otros hechos recientes de alto impacto mediático, como los bloqueos y hechos violentos tras el operativo en el que murió el "Mencho" y la agresión que dejó 11 personas muertas durante un partido amateur en Salamanca. Estos, junto con otros episodios sensibles de violencia ampliamente difundidos, han contribuido a una narrativa de inseguridad para los visitantes, en un contexto marcado por la persistencia del crimen organizado.
Al respecto, tanto la FIFA como el gobierno mexicano han asegurado reiteradamente que la seguridad está garantizada. El secretario Harfuch anunció el Plan Kukulcán para la seguridad de visitantes, delegaciones y el resto de la población antes, durante y después del Mundial. Integra a más de 20 instancias federales, autoridades estatales y municipales, y contempla la cooperación con Estados Unidos, Canadá y la FIFA.
Los retos son múltiples y van mucho más allá de los 13 partidos que se jugarán en nuestro territorio. Implican proteger a los equipos y sus delegaciones y a miles de personas que se concentrarán en "Fan Festivals", conciertos y otros eventos paralelos. La seguridad no se limita a los estadios: abarca aeropuertos, carreteras, hoteles, campos de entrenamiento y zonas de esparcimiento. A ello se suma la presencia de figuras del deporte y el espectáculo, así como de altos funcionarios y jefes de Estado, lo que exige una coordinación y logística cuidadosa con sus propios esquemas de seguridad.
El desafío, en realidad, es integral. Supone anticipar y gestionar desde riesgos climáticos y sanitarios hasta la falsificación de boletos, la desinformación o posibles manifestaciones y bloqueos. También implica garantizar aforos adecuados, servicios médicos y protocolos de protección civil, en un entorno donde el contacto directo será con una ciudadanía que llega a vivir una celebración global y espera un trato respetuoso. Ahí reside el equilibrio: ofrecer una experiencia segura sin perder de vista los derechos humanos, la diversidad cultural de los visitantes y la necesidad de que la autoridad esté preparada para actuar cuando sea necesario.
El reto es enorme, pero el trabajo encabezado por Rodrigo Martínez-Celis, director ejecutivo de Seguridad y Protección Civil de FIFA en México, augura un evento exitoso. A partir de una preparación sostenida en los últimos dos años, se ha consolidado un esquema de coordinación con autoridades de los tres niveles de gobierno.
La labor de seguridad durante el Mundial implica anticipar escenarios posibles y contar con la capacidad de respuesta ante cualquier contingencia, garantizando al mismo tiempo una presencia discreta que no interfiera en la experiencia de los visitantes. Esta exigencia cobra especial relevancia si se considera que el Mundial se celebra en un contexto internacional atravesado por tensiones geopolíticas y una intensidad de conflictos armados no vista desde la Segunda Guerra Mundial, lo que refuerza la importancia de su desarrollo fluido y seguro como espacio de encuentro que promueve la convivencia, el entendimiento entre culturas y la construcción de paz a escala global.
Eunice Rendón
X: @EuniceRendon












