Desecha juez denuncia de Scherer vs. Gertz Manero

"Desecha juez denuncia de Scherer vs. Gertz Manero", escribe Salvador García Soto en #SerpientesyEscaleras

Un día después de que Alejandro Gertz Manero rindiera protesta como el nuevo embajador de México ante el Reino Unido, tras la aprobación en el Senado del nombramiento que le otorgó la presidenta Sheinbaum, un juez civil de la Ciudad de México desechó la demanda por daño moral en contra del exfiscal que interpuso el exconsejero Jurídico de la Presidencia, Julio Scherer Ibarra.

El argumento del juez para desechar la demanda en contra del extitular de la Fiscalía General de la República fue de fondo y, sin entrar al análisis de las acusaciones y evidencias entregadas por Scherer, sostuvo que Gertz Manero era funcionario por lo cual la demanda por "daño moral" no puede ser contra la persona, sino que debió interponerse en contra del Estado Mexicano, del cual forma parte el cargo ocupado por el exfiscal.

La decisión del juez, que es un duro revés para quien fue consejero jurídico de la Presidencia en el gobierno de López Obrador, allana el camino del exfiscal a Londres y le elimina una demanda que empañaba su reciente nombramiento, mientras que para Scherer, que es un abogado con amplia experiencia, representa un error jurídico al no haber previsto el criterio judicial aplicado por el Juez sobre la improcedencia de presentar una denuncia personal en lugar de una demanda al Estado.

Y más allá de los argumentos jurídicos del juez que desecha la denuncia y del error que pudo haber cometido el denunciante, lo cierto es que todo apunta a que al exfiscal le están limpiando el camino para que llegue a la embajada en Londres sin cuestionamientos ni denuncias, en lo que claramente parece una "operación de Estado" para favorecer a Gertz Manero, que posee una gran cantidad de información y expedientes que comprometen políticamente a personajes del más alto nivel de la 4T.

La misma aprobación de su nombramiento como embajador, con una comparecencia privada ante la Comisión de Asuntos Internacionales del Congreso y con una aprobación mayoritaria de Morena y sus aliados, con la extraña ausencia del PRI y del PAN en la sesión donde se votó la designación, fue claramente un mero trámite para cumplir con el pacto político que tuvo que hacer la presidenta Sheinbaum para que Gertz Manero aceptara presentar su dimisión al cargo de fiscal, luego de que este se resistiera a ser removido por la mayoría morenista.

Y, aun así, por más que el aparato político y judicial se esté usando para garantizar el silencio del polémico y vengativo exfiscal, a Gertz le espera en Londres una embajada literalmente incendiada por las denuncias de acoso y maltrato laboral que han interpuesto al menos 16 trabajadores de la representación mexicana en la capital británica en contra de la exembajadora, Josefina González Ortiz Blanco, lo que augura un ambiente pesado para la recepción del nuevo embajador.

En todo caso, y a reserva de ver cómo procederá Julio Scherer tras el revés que le ha dado la justicia capitalina, lo que está más que claro es que a Gertz Manero la presidenta Sheinbaum y la 4T le están comprando su silencio, porque saben que el exfiscal no sólo guardó información, carpetas y expedientes judiciales sobre casos de corrupción y de narcopolíticos de Morena, sino que en eso sí tenía razón el exconsejero jurídico que en su denuncia desechada por "daño moral" describía y retrataba fielmente la personalidad vengativa y egocéntrica del exfiscal que durante siete años utilizó a la FGR como su instrumento personal para vendettas y cobro de facturas a su familia y a sus enemigos políticos.

Y al final, como ya se volvió una práctica común y descarada en los gobiernos de Morena, el que fuera un pésimo fiscal, que jamás persiguió a los narcos ni a sus protectores políticos, que no respetó su autonomía y se entregó a los brazos de López Obrador y del régimen, y que antepuso siempre sus intereses personales a la procuración de justicia que clamaban los mexicanos con la creación de la primera Fiscalía autónoma en la historia del país, al final se va premiado a la cosmopolita Londres, a disfrutar no sólo de su inmensa fortuna, sino también de las mieles doradas del exilio diplomático, a costillas de los contribuyentes mexicanos… Se detienen los dados. Acecha la Serpiente.