Solo el 3% de los hermosillenses participa en activismo ambiental
Resultados recientes de Hermosillo ¿Cómo Vamos? revelan que apenas el 3% de la población se involucra en actividades ambientales, una cifra que Aarón Montaño Duarte califica como un reto social urgente para mejorar la salud pública y la seguridad vecinal.
La participación ciudadana en el cuidado del entorno natural en Hermosillo registra niveles críticos. De acuerdo con los resultados más recientes de la organización Hermosillo ¿Cómo Vamos?, apenas el 3% de la población participa activamente en actividades de activismo ambiental, una cifra que evidencia un bajo involucramiento en la preservación de parques, colonias y espacios públicos de la capital sonorense.
Ante este panorama, el subdirector de Calidad del Aire y Economía Circular, Aarón Montaño Duarte, señaló que el principal obstáculo para la sostenibilidad de la ciudad no es únicamente institucional, sino social. El funcionario enfatizó que la recuperación de los espacios públicos es una responsabilidad compartida que no debe recaer exclusivamente en las autoridades gubernamentales.
"El activista ambiental no es el que dice que el parque está sucio, sino el que lo limpia. No esperemos que lo haga alguien más por nosotros", manifestó Montaño Duarte, haciendo un llamado a la acción directa de los vecinos.
Impacto en la salud y la seguridad
El funcionario advirtió que el abandono de las áreas verdes genera consecuencias que trascienden la imagen urbana. La acumulación de desechos en la vía pública se degrada con el tiempo, convirtiéndose en polvo y microplásticos que son inhalados de manera inevitable por la población circundante.
"Los primeramente afectados somos quienes vivimos alrededor. Esa basura se pulveriza y termina en nuestros pulmones", alertó.
Asimismo, subrayó que el rescate de parques tiene un efecto preventivo en materia de seguridad. Los espacios públicos que cuentan con mantenimiento y presencia constante de familias y actividades al aire libre tienden a reducir los índices de deterioro y abandono, fortaleciendo la convivencia vecinal y el tejido social.
Un cambio de mentalidad
Finalmente, Montaño Duarte sostuvo que el cuidado del medio ambiente no debe verse como un favor al Ayuntamiento, sino como una inversión en la propia calidad de vida y en el futuro de las nuevas generaciones.
Recordó que la constancia y la participación diaria desde las colonias son los únicos factores que garantizan un cambio ambiental real y sostenible para la ciudad.













