Luz Haydee Tapia Uriarte, la primera mujer bombera en Hermosillo

Tras ser paramédica, asumió el reto de convertirse en bombera de línea y se abrió paso en un camino lleno de prejuicios.

Desde hace 18 años, Luz Haydee Tapia Uriarte ha dedicado su vida al servicio como bombera en Hermosillo, convirtiéndose en 2007 en la primera mujer remunerada en unirse al departamento.

Su ingreso fue como paramédica, brindando atención a sus compañeros durante los servicios. Durante dos años, desempeñó esta labor hasta que la unidad de paramédicos fue descontinuada. En ese momento, se le ofreció la oportunidad de convertirse en bombera de línea, decisión que marcaría su trayectoria.

Rompiendo barreras en un entorno masculino

El camino no fue fácil. En sus inicios, sus compañeros, todos hombres, no estaban del todo convencidos con su presencia en el equipo. Sin embargo, con preparación y esfuerzo, logró romper estereotipos y demostrar que las mujeres también pueden desempeñar este trabajo con excelencia.

"Al principio fue difícil porque algunos compañeros no estaban de acuerdo, pero me capacité y les demostré que las mujeres también podemos. Es un trabajo que requiere mucha fuerza, es muy físico, pero nosotras debemos ser astutas. Lo que no hacemos con fuerza, lo hacemos con estrategia", comentó con una sonrisa.

Con el tiempo, su esfuerzo abrió puertas para otras mujeres. Hoy, varias bomberas y maquinistas forman parte del departamento, gracias al camino que ella ayudó a pavimentar.

"Siempre les digo a las mujeres que sí se puede. Si realmente lo desean, deben prepararse tanto física como teóricamente. Ser bombero requiere capacitación constante", enfatizó.

Compromiso con la salud y el bienestar del equipo

Actualmente, Luz Haydee desempeña un papel clave en la Coordinación de Salud del departamento, donde lleva dos años supervisando el estado físico de los elementos.

"Nos encargamos de revisar a los bomberos cuando ingresan a su turno. Les chequeamos los signos vitales y, periódicamente, los niveles de azúcar. Si detectamos alguna irregularidad, informamos al jefe de turno para que los canalice al servicio médico", explicó.

Destacó que esta área es fundamental para prevenir enfermedades que puedan poner en riesgo la vida de los bomberos y afectar la calidad del servicio que brindan a la comunidad.

El apoyo de la familia, clave en su trayectoria

A lo largo de su carrera, su familia ha sido un pilar fundamental. Recordó que cuando inició en el departamento, tenía una hija menor de cinco años, y sin el respaldo de sus seres queridos, el camino habría sido aún más difícil.

"Mi entonces pareja, padre de mi hija, siempre me apoyó con sus cuidados para que yo pudiera desarrollarme profesionalmente. Mi familia también estuvo presente, y gracias a su ayuda y apoyo, soy la mujer y profesional que soy ahora", expresó con gratitud.

Luz Haydee Tapia Uriarte, la primera mujer bombera en Hermosillo

Con el tiempo, su esfuerzo abrió puertas para otras mujeres. (Foto: Jorge Flores/EXPRESO)

El retiro: una despedida agridulce

Pronto, Haydee se jubilará tras más de 18 años de servicio, un momento que la llena de emociones encontradas.

"Me da alegría porque podré pasar más tiempo con mi pareja, mi hija y mi familia, pero también me entristece, porque mi trabajo me llena de alegría y complementa mi vida", confesó.

Hace unos días, vivió un momento que reflejó su conexión inquebrantable con la profesión.

"Estaba cenando con mi pareja cuando escuché la sirena de la bombera.

Volteé y sentí un estremecimiento. Le dije: 'Ese sentimiento siempre lo voy a tener, aunque ya no esté en el departamento'", relató con los ojos llenos de melancolía y gratitud.

A punto de cerrar este capítulo, Luz Haydee Tapia Uriarte deja un legado imborrable en el cuerpo de bomberos de Hermosillo, demostrando que la valentía y la determinación no tienen género.