Culmina con éxito 41 edición de Festival Alfonso Ortiz Tirado

La edición 41 del festival cerró en Álamos con una programación marcada por la inclusión.

Álamos cerró nueve días de intensa actividad cultural convertido, una vez más, en el punto de encuentro donde la música y el arte marcaron el pulso del pueblo. Plazas, calles, templos y recintos históricos fueron escenario de conciertos, funciones y actividades que reunieron a distintas generaciones y expresiones artísticas, en una edición 41 del Festival Alfonso Ortiz Tirado (FAOT) que confirmó su peso como uno de los encuentros culturales más importantes del país.

La noche final estuvo marcada por la entrega de la Medalla Alfonso Ortiz Tirado, máximo galardón del festival, otorgada a la soprano mexico-estadounidense Ailyn Pérez, en una ceremonia encabezada por Beatriz Aldaco, directora general del Instituto Sonorense de Cultura (ISC), y Adolfo Salazar Razo, secretario de Gobierno del Estado de Sonora.

Reafirma el FAOT su legado cultural 

Al clausurar oficialmente el Festival Alfonso Ortiz Tirado a las 21:38 horas, el secretario de Gobierno del Estado de Sonora, Adolfo Salazar, destacó que el FAOT es un encuentro cultural que ha sabido mantenerse vigente y renovarse con el paso del tiempo. Señaló que la edición 41 se vive con gratitud y orgullo, al confirmar la fuerza de la cultura como motor de identidad y de cohesión social. “Este no es solo un evento artístico; es un espacio de diálogo, de memoria y de futuro”, expresó, al subrayar que el festival se ha consolidado como un punto de convergencia donde distintas generaciones se encuentran y las expresiones culturales se convierten en un lenguaje común que une y representa.

El funcionario resaltó que, a lo largo de su historia, el FAOT ha demostrado que el arte tiene la capacidad de cruzar fronteras, acercar realidades y construir comunidad, tendiendo desde Sonora puentes entre regiones, países y culturas. En ese sentido, afirmó que la diversidad es una de las mayores riquezas del festival y reiteró que la cultura debe ser accesible, cercana y compartida. “Que el arte llegue a todas y todos no solo fortalece la identidad, también impulsa el desarrollo humano y social de nuestras comunidades”, sostuvo, al remarcar que, en el contexto actual, la cultura representa inspiración, reflexión y, sobre todo, esperanza.

Salazar Razo reconoció a las y los artistas que participaron en esta edición por entregar su talento con generosidad, así como a los pueblos originarios por compartir su historia, su visión del mundo y por mantener vivas las raíces que dan sentido a la identidad colectiva. Agradeció además la participación de Marruecos, país invitado, y de Aguascalientes, por enriquecer la programación del festival. “Hoy no cerramos un evento, reafirmamos un legado que se construye con cada edición, con cada escenario abierto y con cada persona que cree en el valor del arte como un camino de encuentro y esperanza”, concluyó.

Celebran su vigencia

Por otra parte, durante su mensaje, Beatriz Aldaco subrayó que la curaduría del FAOT, organizado en conjunto con el Ayuntamiento de Álamos, se sustentó en la inclusión. “Garantizar que una gran diversidad de artistas y transmisores de saberes y conocimientos, sobre todo aquellos poco visibilizados, tengan las mismas oportunidades de formar parte de los elencos, ha sido un principio fundamental de esta fiesta de la música y el arte que hoy concluye”, expresó.

Indicó que la cuadragésima primera edición se distinguió por la participación de las mujeres y por la presencia inédita de niñas, niños y jóvenes. Destacó además el papel protagónico de las juventudes en conciertos de música clásica, canto operístico, danza e intervenciones callejeras, y reconoció de manera especial a estudiantes de la Universidad de Sonora. 

Como rasgos distintivos de esta edición, la directora del ISC mencionó la presentación de un contratenor y la elección de una cantante mexico-estadounidense como ganadora de la medalla. “Esto reafirma nuestra postura de hermanazgo, humanismo y solidaridad con nuestros hermanos migrantes y su lucha frente a los desafíos que les impone su condición”, apuntó, antes de enfatizar que “donde está presente el arte, como cada año en esta magia de pueblo que es Álamos, el amor, la paz y la armonía se establecen como base de la convivencia. Ni Álamos ni Sonora serán los mismos después de nueve días de festival”.

Por su parte, el alcalde Samuel Borbón Lara celebró la conclusión de uno de los festivales culturales más relevantes del país. “Da mucho gusto compartir esta noche el cierre de uno de los festivales más importantes que tenemos en nuestro país”, expresó.

El presidente municipal recordó que, por más de cuatro décadas, el FAOT ha puesto a Álamos en el corazón de miles de personas. “Ha hecho vibrar muchos corazones, muchos aplausos, muchos artistas y muchos conciertos, y eso nos llena de emoción como alamenses”, señaló.