Alto al fuego en Gaza

"Alto al fuego en Gaza", escribe Mauricio Meschoulam en #ColaboraciónEspecial

Finalmente hay un acuerdo para el cese al fuego en Gaza y el intercambio de rehenes israelíes por prisioneros palestinos. Es importante preguntarnos por qué ese acuerdo no fue aceptado antes y sí ahora. Más importante, sin embargo, es necesario evaluar las posibilidades de implementación y subsistencia del alto al fuego y qué sigue para Gaza.

Factores contribuyentes del lado de Israel

1. Ampliación coalición Netanyahu y reducción de su dependencia de los partidos ultranacionalistas y ultra religiosos. Esto le otorga una mucho mayor flexibilidad.

2. Desde mayo hasta la fecha, Israel ha conseguido golpear severamente no solo a Hamás sino a Irán y a su eje de aliados (un eje del cual Hamás y la Jihad Islámica forman parte).

3. Esto es relevante ya que Israel siempre ha visto la actual conflictiva como una amenaza existencial, lo que incluye, pero no se limita a Hamás y la Jihad Islámica. Hoy Netanyahu tiene elementos para presentar su caso y venderlo internamente como una vic toria crucial en contra de todo el eje proiraní, lo que ya incluye la caída de Assad en Siria.

4. Está, además, por supuesto, el factor Trump y su altísima influencia sobre Netanyahu, aunque es impo sible considerar el alto al fuego sin la colaboración entre la administración saliente y la entrante en EU.

Del lado de Hamás hay varios ele mentos también a considerar

1. Hamás ha perdido popularidad entre la población palestina. Des pués de un período en el que tanto la organización como sus tácticas gozaron de una alta aprobación en Gaza y Cisjordania, la prolongación de la guerra opera en contra de esta aprobación.

2. En cambio, los incentivos para un cese al fuego hoy son mayores. Por ejemplo, cada vez que Hamás consigue acuerdos para liberar pri sioneros palestinos, su popularidad se catapulta. En este caso serán más de mil. Además, Hamás logra que una buena parte de la población palestina regrese a las zonas de las que tuvo que desplazarse. Por último, tras las distintas fases del acuerdo, Hamás obtendría un cese al fuego permanen te, y el repliegue de la mayor parte de las tropas israelíes, una de sus princi pales demandas.

3. En esencia, el mayor logro de Hamás es sobrevivir. Si bien se habla de una nueva administración para la franja, la realidad es que la agrupa ción consigue presentarse como un grupo de resistencia, el cual, a pesar de haber sufrido enormes golpes, incluida la caída de sus mayores líde res, sigue viva. Hamás ha generado un enorme daño a Israel (sobre todo en lo simbólico, lo psicológico, lo político y lo diplomático, enfrentando cargos en cortes internacionales y potenciales sanciones), y conserva presencia en Gaza.

Aún así, habrá que monitorear las fases del cese al fuego. La realidad es que la segunda y tercera fases del acuerdo penden de un hilo. Apenas el día 16 del cese al fuego, se empezará a detallar los aspectos finos de esas dos fases. Para Trump es de vital im portancia que el acuerdo se sostenga y ejercerá toda la presión para que así suceda. Pero todo dependerá de quién asumirá el control de la franja, y cómo esto es percibido por los componentes de extrema derecha del gobierno israelí, así como la ca pacidad de Netanyahu para negociar con ellos. Si se producen vacíos de autoridad en Gaza, estos serán llena dos por Hamás, quien empleará este tiempo para reagruparse y reordenar su lucha futura. Así que aún falta mucho por ver, además de que nada será permanente si no se resuelven las condiciones para cuando menos iniciar un proceso para hacer realidad la fórmula de dos estados para dos pueblos coexistiendo en condiciones de seguridad, desarrollo, libertades y oportunidades para todas las pobla ciones de la zona.