La incubación del sabotaje al Mundial
"La incubación del sabotaje al Mundial", escribe Carlos Marín en #ElAsaltoalaRazón
Carece de justificación, pero tiene explicación el sabotaje de la CNTE al Mundial de Futbol: la cuerda que Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum le dieron a cambio de votos.
El primero, devolviéndole privilegios gangsteriles perdidos con la reforma educativa de Enrique Peña Nieto, y la segunda con la promesa de derogar los cambios a la Ley del Issste impulsados por Zedillo y Calderón.
Con el señuelo de hallar una versión distinta a la “verdad histórica” del caso Iguala, ambos le pusieron levadura al activismo de las normales rurales -en realidad santuarios para la formación de cuadros de la CNTE-, como los piquetes llegados antier de Ayotzinapa (con todo y explosivos) para apoyar las protestas de la vandálica facción magisterial.
En campaña electoral, durante un mitin en Los Mochis, Sheinbaum habló de “la ley con Calderón que afectó a los trabajadores del Estado; ahora que lleguen nuestros senadores, nuestros diputados, nos van a ayudar a echarlas para atrás para que recuperemos las pensiones de los trabajadores de México (…). Vamos a echar para atrás las reformas a las pensiones del 97 y 2007 que condenaron a los trabajadores y trabajadoras del Estado y del Seguro Social a pensiones de miseria. Eso quedó atrás con el neoliberalismo. Nosotros pensamos en los trabajadores y trabajadoras de México. Por eso vamos a echar para atrás el régimen de pensiones que aprobaron Zedillo y el innombrable Calderón…”.
Sin embargo, ya en funciones de Presidenta y sobre todo con información precisa, reconoció:
“En este momento representa una carga a las finanzas públicas que no puede atender el Estado mexicano. Derogar la Ley del Issste afectaría los programas de bienestar, de obra pública y todo lo que representa el presupuesto público…”.
Y este lunes, para detallar las razones para incumplir la promesa electoral de su jefa, el titular del Issste, Martí Batres, argumentó en términos tan lógicos y “neoliberales” como lo harían Pedro Aspe con Salinas o Agustín Carstens con Fox, Calderón o Peña Nieto:
“No podríamos decir que puede desaparecer de un día para otro el régimen de las cuentas -cuentas individuales-, abrogarse la Ley del Issste, en este momento, porque el Estado no puede tomar las cuentas individuales que actualmente existen porque cada una de ellas tiene un titular, un dueño, y porque, por otro lado, el Estado no cuenta con 20 puntos del PIB, o sea, más de siete billones de pesos que necesitaría para construir un nuevo fondo solidario”.
A siete billones de pesos, pues, asciende la promesa electorera que hizo Sheinbaum: siete de cada diez pesos del Presupuesto de Egresos de la Federación o siete veces más de lo que importan los apoyos sociales.
Lástima, Margarito: con Peña Nieto la CNTE perdió el poder de movilizar hasta 80 mil activistas (cuando mucho diez mil), pero gracias a la 4t muchos de aquellos llegarán hoy y mañana para nutrir la conmemoración de la matanza del 10 de junio y tratar de sabotear el Mundial…
Carlos Marín
cmarin@milenio.com












